lunes, 9 de marzo de 2009

Watchmen - Snyder lo ha logrado


Sinopsis (de FilmAffinity): Ambientada en una América alternativa en los años 80, donde la Guerra Fría está en su apogeo y los superhéroes, que antes habían sido respetados, ahora son perseguidos por la ley. Un día aparece muerto uno de ellos, que trabajaba para la CIA: El comediante. Su amigo Rorschach, el único héroe enmascarado que queda en activo, emprenderá la investigación de su muerte, que oculta algo mucho más importante de lo que parece a simple vista... Esperadísima adaptación de la legendaria novela gráfica de Alan Moore y Dave Gibbons de 1986, considerado por muchos el mejor cómic de la historia.


Mientras fanboys de todo el globo se tirarán de los pelos durante días, semanas, meses o incluso lustros porque Zack Snyder, que se supone que es un visionario director por haber hecho una peli de muchas hostias (conste que a mí me encanta, me maravilla, pero visionario no es que sea, y menos aún siendo una adaptación, que vale que ha tenido un éxito youtubesco tremendo, pero bueno, no es eso), ha adaptado la novela gráfica «inadaptable» según muchos, con lo que ello conlleva (es decir, adaptar, cortar algunas cosas para meter la historia en cierto tiempo, tratando de conservar toda la esencia), gritando a los cuatro vientos todos los cambios, por mínimos que sean, un servidor ha disfrutado como un enano, y ahora quiere hacer una crítica en la que parezca que lo que se critica es... una película. Es que quizá me equivoque, pero esto es un filme, aunque su guión este basado en una obra anterior, y su diseño artístico también, ¿no? Y no voy a entraren comparaciones de esas que a veces resultan tan odiosas.

El caso es que son casi tres horas de puro deleite visual y argumental. Aburrimiento cero, eso para empezar. Lo segundo, un inicio brutal. Tanto la presentación del Comediante, personaje sobre el que recae la mayor parte del argumento, como la primera escena de acción made in Zack que nos indica que de nuevo los tiros van a ir en estos momentos por el puro espectáculo visual, ralentizado, imposible y videojueguil a tope (algo que me encanta, he de decir), y los posteriores créditos iniciales, reveladores y a la vez fantásticos. Una maravilla.


Tras esto, comienza de verdad el filme. Es cierto que se incide bastante sobre la acción, con ese tipo de escenas de artes marciales espectaculares y ralentizadas, pero no en detrimento de la historia ni de los personajes. Exceptuando Ozymandias y el Dr. Manhattan, que podrían haber dado más de sí (es cierto que Ozy es el que peor está) los otros se definen de una forma brutal. Rorschach se come la pantalla. Esa actitud tan poco propia de un «superhéroe» es digna de admiración. No hay tapujos en el largo. Se le ve la colita al doctor, hay sangre por doquier, no es realmente una peli de esas que dicen «políticamente correctas»...



En el desarrollo, cuanto más se avanza, más frenética se pone la cosa (se necesita más tiempo para desarrollar a los distintos personajes, y ese tiempo se echa encima, así que en la versión para cines hay que ir al meollo de la cuestión en ocasiones), habiendo un tramo final realmente veloz, lo que provoca que el espectador se altere, y o bien no le guste un pelo lo que está bien y no se entere de nada (difícil) o se lo perdone porque sabe que lleva con su culo apoyado en una butaca (cómoda o incómoda, o directamente silla o cama, a gusto del espectador y su forma de verla) durante más de dos horas casi tres. Un pequeño fallo que seguro será subsanado en algún montaje posterior más libre para Zack.

Las interpretaciones, sin ser nada del otro jueves, son bastante buenas, destacando a Jackie Earle Hiley y al que hace del Comediante que a mí me recuerda todo el rato a Robert Downey Jr. Quizá el que menos me convence es el que hace de Ozymandias, de nuevo.


El otro punto negativo que le podría poner es el apartado musical, que si bien en algunos momentos acierta de pleno, en alguna ocasión son bastante sonrojantes (el de «99 Luftballoons» que parece de comedia universitaria, para soltar un buen berrido, aunque acaba siendo simpñatico; y el momento «Hallelujah», que por momentos (escasos, por suerte, que no es para tanto, ni muchísimo menos) me recordó a mi querido Uwe Boll con su «7 Seconds», quizá fuera porque no me apasionaba esa versión de la canción aunque sea la original), siendo el contrapunto el temazo de Bob Dylan en los créditos iniciales, que como ya he dicho antes, son fantásticos.


En definitiva, una obra que si bien no es perfecta ni casi perfecta, es una gran obra, una muestra de que el cine de héroes también puede ser maduro, y de que Zack Snyder es un buen director. Merezco pedradas por esto que acabo de decir, ¿no? Pues bueno. “Amanecer de los muertos” es mi película de zombis favorita.




1 pinchazos:

Tara Nirfan dijo...

Si te apedrean recurre al: es mejor que spiderman 3. Una de las grandes peliculas junto con Eragon que han hecho que las malas peliculas no lo sean en realidad xDD.