jueves, 5 de noviembre de 2009

Una Leyenda Brütal

Lo primero: el 5 de noviembre es una fecha importante. No la conoceríamos si no fuera por Alan Moore y, posteriormente, los Wachowski y su protegido, pero esta vez como Fifth of November, que suena incluso mejor. Y el significado de la fecha nos la pela. Pero bueno, hay explosiones, así que es un día que mola.


Y ahora, pasando a algo más importante... jebis del mundo, uníos, pues realmente es Brütal Legend un gran juego. ¿Quién iba a decir que Tim Schafer, responsable de los Maniac Mansion, de Grim Fandango y co-creador de Monkey Island, era todo un hijo del MÉTAL? Pues sí, lo es, vaya si lo es. Tanto que ha vuelto a la acción para brindarnos la mayor aventura heavy que existe. Ni Heavy Metal, ni Heavy Metal 2000, ni nada. Esto sí que tiene espíritu rockero.

Para quien no conozca de qué trata esto, pues va sobre el mejor pipa del mundo, Eddie Riggs, un onvre con todas las letras que puede arreglar prácticamente cualquier cosa y construir cualquier escenario. Un día, durante un concierto del mierda grupo al que tiene que hacerle las chapuzas, un trozo de escenario se le cae encima, haciendo que sangre sobre la hebilla de su cinturón, que invoca al espíritu de Ormagodden (curiosamente similar a Snaggletooth, la mascota de los legendarios Motörhead), el cual le transporta hasta le Era del Metal, donde deberá ayudar a la resistencia humana a su liberación de los demonios y otros peligros.

Con Jack Black como Eddie Riggs, uno de los mejores personajes que se ha creado últimamente, y la participación de las estrellas del rock Ozzy Osbourne, Lemmy Kilmister, Rob Halford, Lita Ford y el actor Tim Curry, se nos presenta una ventura épica en un mundo que acojona, tronco, acojona de lo metálico que es. Esas esculturas de espadas, de manos haciendo los cuernos, de árboles hechos de tubos de escape... impresionante. Y con un hacha y Clementine, la guitarra de Eddie que en ese mundo tiene poderes mágicos destructivos, tenemos que liberar a la humanidad. Con el poder del Metal, con dos cojones. ¿En serio no es suficiente como para haber tenido ya dos o tres orgasmos? Pues hay más. y es que podemos, entre misión y misión, recorrer ese rockero mundo con total libertad, gracias a nuestro coche tuneado, el Quita-Druidas, una bestia parda que puede ser mejorada y que encima posee una radio en la que podremos pinchar cualquiera de las más de 100 canciones (muchas requieren ser desbloqueadas por misiones o invocando unos tótems), de la banda sonora, que incluye grupos de todo tipo de metal como Slayer, Anthrax, Riot, 3 Inches of Blood, Black Sabbath, Candlemass, Scorpions, Manowar, Rob Zombie, Dark Tranquillity, Mötley Crüe... ¡incluso hay un tema de DETHKLOK!

Los gráficos no son el último grito, no le llegan a la suela a un Crysys, Bioshock o Halo de turno, pero la ambientación, lo caricaturesco de los personajes (con unos headbangers que conforman el grueso de nuestro ejército y cuyo cuello está hipermusculado) y lo amplio del mundo no permite decir que sea poco agradable de ver. Todo lo contrario, es una maravilla moverse por ese mundo.
Luego está el apartado sonoro, que como se puede uno imaginar es... inmejorable. Bueno, sería mejorable con incluso más canciones, pero bueno, no todo se puede tener.
En el apartado jugable, nos encontramos con un videojuego enganchante, de control muy intuitivo y fácil, con el que a las pocas horas de ponermos podremos hacer todo tipo de virguerías en las batallas con nuestro hacha y nuestra guitarra. Además, según completemos misiones principales, secundarias o hagamos determinadas cosas, como encontrar ciertas cosas como miradores o rampas de salto, conseguimos tributos ígneos, que luego podremos cambiar por mejor equipamiento o nuevas habilidades. La historia principal es relativamente corta, pero no por ello carente de interés, sino todo lo contrario. Ese tono épico, a la par que descojonante, lo convierte en uno de los mejores argumentos que he podido catar desde hace tiempo. Pero qué frases más destroyer, qué diálogos, qué... METAL es todo, hasta el final, lleno de momentazos descacharrantes a la par que épicos. La cosa es que luego hay un montón de misiones secundarias (algunas antológicas) y el hecho de que para pasar al 100% el juego hay que recorrerse montones de veces el amplio mundo buscando dragones que liberar, canciones que desbloquear, saltos que realizar, miradores por los que... mirar... etcétera. Y hasta ese entonces no nos podremos considerar verdaderos DIOSES DEL METAL.
Y existe multijugador, oh, sí. Las misiones principales más importantes, las batallas de escenario, son llevadas al online, y eligiendo uno de los ejércitos posibles, tendremos que ejercer de guerreros y estrategas a la vez, defendiendo nuestro escenario y destruyendo los escenarios enemigos, construyendo ejércitos para los cuales necesitaremos fans, los cuales se consiguen... ¡¡CONSTRUYENDO PUESTOS DE MERCHANDISING!! ¿Es que lo genial de este juegazo no acaba nunca? Quiero tener ya el LIVE de vuelta para poder probarlo contra otros humanos, que al parecer está jodidísimo y seguro que te crece la melena un centímetro más cada vez que ganas.


Un montón de detalles hacen a este juego un imprescindible de vuestra X-BOX 360 o PS3, lo que tengáis. Entre otras cosas, nuestro primer enemigo, el General Lionwhyte, uno de los villanos más geniales desde Darth Vader. Todo un glammy que con su preciosa y arreglada melena hasta puede VOLAR Adelante, liberad a un ejército de headbangers, reclutad groupies, moteros y demás señores del cuero y las tachas y liberad al mundo de los demonios, y que el rock y el heavy metal vuelvan de nuevo a fluir libremente por el mundo. ¡Que corra la cerveza! Y si no os gusta... WHIMPS AND POSERS, LEAVE THE HALL!!! Por cierto, el mayor defecto del juego, aparte de la corta duración de la historia: que no haya ningún tema de los Blind Guardian, banda jebi-friki por excelencia.

P.D: Esta entrada apenas posee fino humor porque suficiente encontraréis en el DVD del juego.

2 pinchazos:

Tara Nirfan dijo...

"Los gráficos no son el último grito, no le llegan a la suela a un Crysys, Bioshock o Halo de turno"

Ves como tengo razon? Los graficos muchas veces son igual a historia del culo. Shishishi

Paco Fox dijo...

Es, a nivel de guión de comedia, lo más jrande que he visto en el mundo de los videojuegos. Una pena que sea tan corto.