Sinopsis (de FilmAffinity): Cuando el despiadado asesino en masa Horace Pinker es electrocutado por sus horribles crímenes, un pacto con el diablo le transforma en algo incluso más aterrador, un demonio sobrecargado capaz de poseer el cuerpo y la mente de los demás... y está decidido a seguir con su escalada de violencia.Cuando Wes Craven ya tenía cierta fama, gracias sobre todo a Freddy Krueger, y los 80 estaban por acabar, realizó... esto. Desde luego, un producto ochentero de esos de terror, por ubicarlo en algún género, pero en su modo más catastrófico, es decir, sin gore ni sustos. Y sobre todo, sin saber hasta qué punto la cosa está de coña y cuánto de serio se supone que tiene para el realizador. Pero desde luego, el espectador no puede sino pensar que es todo una broma pensada en momentos drogaínicos.
